¿Eres pensionista y no sabes si debes hacer la declaración de la renta 2025? En este vídeo te explicamos paso a paso quiénes están obligados, qué excepciones existen y cómo evitar sanciones.
ÍNDICE
- Introducción: ¿Por qué es importante para los pensionistas la Renta 2025?
- ¿Todos los pensionistas tienen que presentar la declaración?
- El umbral de los 22.000 euros: ¿cuándo se aplica?
- Más de un pagador: ¿cómo afecta a tu obligación fiscal?
- Pensiones del extranjero: el gran olvidado que te puede costar caro
- Exenciones del IRPF: casos en los que Hacienda no te exige tributar
- Situaciones especiales: alquileres, IMV y otros ingresos
- ¿Qué ocurre si no se presenta la declaración estando obligado?
- Consejos prácticos para no cometer errores en la Renta 2025
- Conclusión: la jubilación no te exime de tus deberes fiscales
1. Introducción: ¿Por qué es importante para los pensionistas la Renta 2025?
Con la llegada de la campaña de la Renta 2025, muchos pensionistas se preguntan si están obligados a presentar la declaración del IRPF. El hecho de estar jubilado no significa automáticamente quedar fuera del radar de Hacienda. En realidad, hay múltiples escenarios en los que los jubilados sí deben rendir cuentas. Y no conocerlos puede derivar en sanciones, intereses o problemas legales.
Este artículo está diseñado para resolver todas tus dudas. Vamos paso a paso.
2. ¿Todos los pensionistas tienen que presentar la declaración?
La respuesta corta es no. Pero la larga, y más precisa, es: depende. Hacienda establece ciertos límites y excepciones que determinan quién tiene que hacer la declaración de la renta y quién no.
Si eres jubilado y cobras una pensión, ya sea contributiva o no contributiva, hay algunos factores clave que determinan tu situación fiscal. El primero de todos: la cantidad que recibes al año y cuántos pagadores tienes.
3. El umbral de los 22.000 euros: ¿cuándo se aplica?
Este es el caso más habitual y el más sencillo. Si durante el año 2024 has recibido una pensión de un solo pagador (por ejemplo, la Seguridad Social), y tus ingresos totales no superan los 22.000 euros brutos anuales, no estás obligado a presentar la declaración de la Renta en 2025.
🧩 Ejemplo: Paco cobra una pensión de jubilación de 1.500 euros al mes, lo que suma 18.000 euros al año. Solo tiene un pagador: la Seguridad Social. No tiene que presentar la declaración.
4. Más de un pagador: ¿cómo afecta a tu obligación fiscal?
Aquí es donde muchos pensionistas se equivocan. Si además de la pensión cobras otro ingreso (una pensión extranjera, una ayuda o incluso un pequeño trabajo por cuenta ajena), ya estás en el terreno de los dos pagadores.
En estos casos, el límite baja: si el segundo pagador te ha pagado más de 1.500 euros en todo el año y tus ingresos superan los 15.875 euros brutos, entonces sí estás obligado a presentar la Renta.
🧩 Ejemplo: María recibe una pensión española de 13.000 euros y una pequeña pensión de Alemania de 3.000 euros al año. En total cobra 16.000 euros y el segundo pagador le ha dado más de 1.500. Tiene que presentar la declaración.
5. Pensiones del extranjero: el gran olvidado que te puede costar caro
Muchos pensionistas que trabajaron en el extranjero cobran pensiones desde fuera de España. Lo que muchos desconocen es que esas pensiones cuentan como ingresos de un segundo pagador y Hacienda los tiene en cuenta.
Si el importe supera los 1.500 euros anuales, se activa la obligación de presentar la declaración. Y sí, aunque ya hayas pagado impuestos en ese país, es necesario declarar en España. Existen mecanismos para evitar la doble imposición, pero eso no te exime de presentar el IRPF.
6. Exenciones del IRPF: casos en los que Hacienda no te exige tributar
Hay pensiones que están expresamente exentas de tributar, según el artículo 7 de la Ley 35/2006. Estos casos especiales son:
✅ Pensiones derivadas de actos de terrorismo
✅ Viudedad por terrorismo
✅ Incapacidad permanente absoluta o gran invalidez
✅ Grado de discapacidad igual o superior al 65%
✅ Pensiones de orfandad
✅ Auxilio por defunción
✅ Prestaciones familiares por hijo a cargo
🧩 Ejemplo: Luis tiene una pensión por incapacidad permanente absoluta. Aunque supera los 22.000 euros al año, no tiene que declarar por estar exento de IRPF.
7. Situaciones especiales: alquileres, IMV y otros ingresos
Hay otras fuentes de ingreso que también pueden obligarte a declarar aunque tus ingresos principales estén por debajo de los límites:
💡 Ingresos por alquiler: Si cobras más de 1.000 euros anuales por el alquiler de una vivienda, debes presentar la Renta.
💡 Ingreso Mínimo Vital (IMV): Todas las personas que reciben el IMV o que conviven en una unidad familiar que lo reciba deben presentar la declaración, aunque no les salga a pagar.
💡 Venta de vivienda habitual: Si eres mayor de 65 años y vendes tu residencia habitual, la ganancia está exenta de tributar.
💡 Hipotecas inversas: Los ingresos que obtienes a través de este tipo de préstamos no se consideran rendimientos del trabajo, por lo que tampoco tributan.
8. ¿Qué ocurre si no se presenta la declaración estando obligado?
No presentar la Renta cuando estás obligado puede traer consecuencias graves:
⚠️ Multas por declaración extemporánea
⚠️ Recargos por intereses
⚠️ Pérdida de beneficios fiscales
⚠️ Posible investigación tributaria
Es fundamental revisar bien todos tus ingresos y consultar con un asesor si tienes dudas. Las campañas de revisión por parte de Hacienda son cada vez más frecuentes.
9. Consejos prácticos para no cometer errores en la Renta 2025
✔️ Haz una simulación con el borrador desde el primer día
✔️ Revisa tus pagadores e ingresos adicionales
✔️ Guarda certificados de pensiones extranjeras
✔️ Usa el programa Renta Web de la Agencia Tributaria
✔️ Consulta con un asesor fiscal si has cobrado pensiones en el extranjero o tienes discapacidad
10. Conclusión: la jubilación no te exime de tus deberes fiscales
La jubilación trae consigo muchos cambios, pero el compromiso con Hacienda sigue vigente. Comprender tu situación, los límites y las excepciones puede ayudarte a evitar sanciones y, en algunos casos, recuperar dinero a través de deducciones.
Si eres pensionista, no dejes tu declaración de la renta para el último momento. Una revisión a tiempo puede marcar la diferencia.